La UNICEF ha emitido una alerta sobre el alarmante incremento en la utilización de tecnologías de inteligencia artificial para generar imágenes sexuales falsas de niños, indicando que cerca de 1.2 millones de menores han sido expuestos a este tipo de abusos en el transcurso de un año.
La organización subrayó que las técnicas conocidas como 'deepfake' no solo representan un abuso digital, sino que constituyen un asalto directo a la infancia, debido a los efectos psicológicos y sociales que pueden perdurar, incluso en ausencia de un abuso físico directo.
UNICEF ha solicitado medidas urgentes a nivel legal y técnico, que incluyan el fortalecimiento de la legislación, la responsabilidad de los implicados, el desarrollo de herramientas para monitorear y eliminar contenido falso, así como una mayor cooperación internacional para salvaguardar a los niños de estas crecientes violaciones digitales.