The Washington Post ha revelado hoy un plan de reestructuración que implica una reducción significativa de su personal, despidiendo a cerca de un tercio de sus empleados. Esta medida es parte de un esfuerzo más amplio para ajustar su enfoque editorial.
Fuentes internas indican que el nuevo plan incluye el cierre de ciertos departamentos, como el de deportes y el de libros, además de una notable disminución en la cobertura internacional, lo que resulta en la eliminación completa del equipo dedicado a la cobertura de Oriente Medio.
Las acciones también contemplan una reorganización de la sala de redacción local, reflejando un cambio en las prioridades del periódico ante los retos financieros y las transformaciones en el mercado de medios.
Esta decisión se enmarca en un contexto más amplio en el que importantes medios estadounidenses enfrentan la necesidad de reducir costos y adaptarse a la digitalización y la caída de ingresos tradicionales.