El parlamento de Noruega votó el martes a favor de mantener el sistema monárquico, rechazando una propuesta para transformarse en república. Los resultados oficiales indican que 141 de los 169 miembros del parlamento apoyaron la continuidad del reinado del rey Harald V y su familia, mientras que 26 votaron a favor de abolir la monarquía.
Controversia sobre la familia real
Los defensores de la monarquía argumentan que esta institución proporciona estabilidad al país, superando divisiones políticas y sirviendo a los intereses de Noruega desde su independencia de Suecia en 1905. En contraste, los partidarios de la república sostienen que el verdadero poder reside en el parlamento y el gobierno electo, y que los "privilegios heredados" de la familia real son incompatibles con los principios democráticos actuales.
Disminución del apoyo popular
Una encuesta reciente reveló que el 61% de los noruegos apoya la continuación de la monarquía, una caída respecto al 72% del año anterior, mientras que el apoyo a la república ha aumentado al 27%. En relación a la princesa Mette-Marit, el 44% de los encuestados se opone a que asuma el rol de futura reina, frente al 33% que está a favor.
Tensiones familiares en el foco
Estas votaciones se producen en un contexto de controversia familiar, donde la princesa Mette-Marit ha sido criticada por su relación pasada con el delincuente sexual Jeffrey Epstein, y su esposo, el príncipe Haakon, se ha disculpado por este vínculo. Además, el juicio de Marius Høiby, hijo de la princesa de una relación anterior, ha comenzado, enfrentando cargos que incluyen violación, violencia doméstica y posesión de drogas, aunque él niega parcialmente las acusaciones.