La Cruz Roja informó el martes que las condiciones humanitarias en la ciudad de Fashir, en el estado de Darfur, han alcanzado un nivel alarmante, después de cien días bajo el control de las Fuerzas de Apoyo Rápido. Los civiles están viviendo en condiciones que amenazan sus vidas, mientras crecen los temores de que la violencia se extienda a Kordofán.
El informe también destacó que el conflicto ha causado importantes pérdidas entre los trabajadores humanitarios, con la muerte documentada de 21 empleados de la Media Luna Roja Sudanes durante los enfrentamientos, lo que subraya el alto riesgo que enfrentan los equipos de ayuda.
La Cruz Roja califica la crisis humanitaria en Sudán como la más grave del mundo en este momento, debido a la escalada de la violencia, el colapso de los servicios básicos y el desplazamiento de millones de civiles.