The Benefits and Risks of Napping: When It Helps and When It Hurts

La siesta ha sido tradicionalmente vista como una forma eficaz de aumentar la alerta, mejorar el estado de ánimo, reforzar la memoria y aumentar la productividad. Sin embargo, no es adecuada para todos, ya que puede interferir con el sueño nocturno.
Un informe del periódico británico The Independent, citando a The Conversation, destaca que Talár Mokhtarian, profesora asistente de salud mental en la Universidad de Warwick, describe la siesta como "una espada de doble filo". Aunque puede ser beneficiosa si se hace correctamente, también puede provocar somnolencia y confusión mental si se abusa de ella o se toma en momentos inapropiados.
* ¿Por qué sentimos sueño después del almuerzo?
La mayoría de las personas experimenta una caída natural en la alerta entre la una y las cuatro de la tarde. Esto se debe en parte a la ingesta de alimentos pesados y al ritmo circadiano del cuerpo, que regula los ciclos de vigilia y fatiga a lo largo del día.
* Siesta corta: el secreto para recargar energía
Investigaciones sugieren que una siesta corta durante este período, seguida de exposición a luz brillante, puede ayudar a combatir la fatiga y mejorar la concentración y las funciones cognitivas, sin afectar el sueño nocturno. Las siestas breves permiten que el cerebro descanse sin entrar en un sueño profundo, facilitando un despertar más enérgico.
* Riesgos de las siestas prolongadas
Las siestas largas, que superan los 30 minutos, pueden resultar en somnolencia, una sensación de confusión y mareo al despertar, especialmente si se interrumpe el sueño profundo. Esta somnolencia puede persistir hasta una hora. Además, si se toma una siesta tarde, puede dificultar el sueño nocturno al reducir la presión de sueño natural.
* Quiénes pueden beneficiarse de las siestas
_ Trabajadores por turnos: Las siestas antes de un turno nocturno pueden mejorar la alerta y disminuir errores.
_ Personas con falta de sueño: Las siestas pueden ayudar a compensar las horas de sueño perdidas.
No obstante, no son un sustituto del sueño nocturno y no se recomiendan para quienes padecen insomnio crónico, ya que pueden disminuir el deseo de dormir por la noche.
* Siestas programadas para mejorar el rendimiento
_ Atletas: Integran siestas en sus rutinas de entrenamiento para favorecer la recuperación muscular y mejorar la capacidad de reacción y resistencia.
_ Profesiones que requieren alta concentración: En campos como la salud y la aviación, las siestas cortas ayudan a reducir errores causados por el agotamiento.
* Consejos para una siesta efectiva
• Duración de la siesta: Se recomienda que dure entre 10 y 20 minutos para evitar la somnolencia.
• Mejor momento: Antes de las 2 de la tarde.
• Ambiente: Debe ser oscuro, tranquilo y fresco; se pueden usar máscaras para los ojos y auriculares con cancelación de ruido si es necesario.
* En conclusión,
la siesta no es adecuada para todos. Sus beneficios o desventajas dependen de factores como la edad, el estilo de vida, la calidad del sueño nocturno y la planificación adecuada de cuándo y cómo se toma.
