Científicos descubren bacterias resistentes en la NASA que podrían desafiar la esterilización espacial

Un descubrimiento de 17 años en proceso
El origen de este hallazgo se remonta a 2007, cuando científicos recolectaron múltiples muestras bacterianas de la cámara de recolección del “Phoenix Mars Lander” en el Centro Espacial Kennedy. En ese momento, las limitaciones en las técnicas de análisis impidieron una comprensión completa de estas muestras. Ahora, gracias a los avances en secuenciación de ADN, se han identificado 26 nuevas especies bacterianas con sorprendentes capacidades de resistencia.
¿Cómo logran sobrevivir estas bacterias?
Los estudios han revelado que estos organismos poseen un sofisticado sistema de defensa. Son capaces de formar biopelículas que las protegen de factores externos y cuentan con mecanismos efectivos para reparar el daño en su ADN causado por la radiación. Además, pueden entrar en un estado de letargo que les permite soportar condiciones extremas durante períodos prolongados.
Implicaciones para la exploración espacial
Estas características han generado importantes interrogantes sobre la posibilidad de que estas bacterias sobrevivan en misiones espaciales reales y puedan trasladarse a otros planetas. Algunos genes identificados podrían otorgarles resistencia a la baja presión y a la radiación cósmica, lo que las convierte en un factor de preocupación para futuras exploraciones espaciales.
Investigación saudí: simulando Marte en la Tierra
En este contexto, un equipo de investigadores de la Universidad Rey Abdullah de Ciencia y Tecnología en Arabia Saudita está trabajando en una cámara de simulación planetaria avanzada. Se prevé que las pruebas iniciales comiencen en 2026, con el objetivo de estudiar el comportamiento de estas bacterias en condiciones que imitan el entorno de Marte y el espacio, incluyendo radiación, temperaturas y presión.
Entre riesgos y oportunidades
Este descubrimiento plantea serios desafíos para el principio de “protección planetaria”, ya que la supervivencia de estas bacterias podría representar un riesgo para los entornos extraterrestres. Sin embargo, los científicos también ven en ellas una oportunidad única para desarrollar protocolos de esterilización más efectivos y explorar sus propiedades en aplicaciones industriales y médicas en la Tierra.
