Una empresa emergente rusa llamada "Neiry" presentó hoy un innovador proyecto que consiste en el control a distancia de un pájaro vivo, describiéndolo como un avance hacia lo que denominan "drones biológicos".
De acuerdo con informes de medios europeos, la empresa tiene el apoyo indirecto de la hija del presidente ruso Vladimir Putin, lo que ha generado un considerable interés y preguntas sobre los verdaderos objetivos del proyecto, especialmente en el contexto del conflicto en Ucrania.
Expertos en tecnología militar han expresado escepticismo sobre la viabilidad de utilizar esta innovación con fines militares, señalando que los desafíos técnicos y éticos limitan su aplicación práctica en la actualidad.
Además, los líderes del proyecto han manifestado ambiciones que van más allá de la tecnología, mencionando perspectivas a largo plazo que incluyen influir en el comportamiento humano, lo que ha suscitado críticas severas, especialmente en relación con ideas de "reprogramación" y la imposición de la identidad rusa, particularmente en el contexto ucraniano.