¿Puede el crecimiento poblacional llevar a un colapso civilizatorio en 2026?
January 9, 2026514 VistasTiempo de lectura: 2 minutos

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El debate sobre el futuro de la civilización ha resurgido, impulsado por una predicción científica de los años sesenta que sugiere que el crecimiento poblacional acelerado podría resultar en una hambruna masiva que amenazaría a la humanidad para el año 2026.
En noviembre de 1960, la revista científica "Science" publicó un estudio realizado por tres investigadores de la Universidad de Illinois: Heinz von Foerster, Patricia Moore y Lawrence Amoy. Este estudio advertía sobre un posible colapso de la civilización debido a la presión sobre los recursos naturales provocada por el aumento de la población.
Los autores no se referían a catástrofes como guerras nucleares o desastres naturales, sino a un proceso gradual: el crecimiento demográfico y el aumento de la esperanza de vida podrían agotar los recursos más rápidamente de lo que el planeta puede ofrecer en términos de alimentos y energía.
En 1960, la población mundial era de aproximadamente 3 mil millones de personas; hoy, ha superado los 8 mil millones, lo que ha reavivado las advertencias de hace más de seis décadas.
A pesar de estas preocupaciones, los expertos actuales prevén que la población mundial alcanzará su punto máximo alrededor de 2080. Además, las innovaciones tecnológicas y agrícolas han aliviado muchas de las inquietudes planteadas en el pasado, al menos de manera temporal.
Este concepto tiene sus raíces en el siglo XVIII, cuando el economista británico Thomas Malthus advirtió que el crecimiento poblacional podría superar la capacidad de producción de alimentos, lo que podría resultar en hambrunas masivas.
A pesar de las predicciones alarmantes, la mayoría de los científicos contemporáneos consideran que la humanidad no enfrenta un colapso inminente, sino retos complejos como el cambio climático, la distribución desigual de recursos y la desigualdad, que pueden ser abordados mediante decisiones políticas y sociales efectivas.
Al mismo tiempo, se ha informado que algunos multimillonarios, incluido Mark Zuckerberg, han comenzado a invertir en refugios subterráneos y propiedades aisladas, preparándose para posibles escenarios de crisis global.
