Control de Algoritmos de TikTok: Un Debate sobre la Influencia Digital entre China y EE. UU.

En un desarrollo que ha suscitado un intenso debate internacional, informes indican que ByteDance, la empresa china propietaria de la aplicación TikTok, está evaluando la posibilidad de ceder el control de los algoritmos de la plataforma a un nuevo consorcio de inversores encabezado por la firma estadounidense Oracle.
Este movimiento se produce en el contexto de las políticas comerciales y de seguridad nacional impuestas por el gobierno de EE. UU., que buscan "proteger la seguridad nacional" y "asegurar la integridad de los datos". Sin embargo, plantea interrogantes fundamentales sobre quién tiene realmente el control sobre el contenido que consumimos y lo que se nos oculta en el ámbito digital.
* Expertos advierten sobre el uso de algoritmos como herramientas de manipulación
El Dr. Mohamed Mohsen Ramadan, líder de la unidad de inteligencia artificial y ciberseguridad en el Centro Árabe para Investigaciones y Estudios, señaló que los algoritmos han evolucionado más allá de simples códigos técnicos; ahora pueden destacar contenido específico, marginar otras voces y crear "tendencias" artificiales, alterando la conciencia colectiva sin intervención humana directa.
Ramadan advirtió sobre los riesgos de la censura silenciosa, que limita el acceso a ciertos contenidos y reconfigura el interés público al inundar el espacio digital con entretenimiento en lugar de información política. Este fenómeno es difícil de probar legalmente, pero resulta efectivo para influir en la opinión pública.
Además, subrayó que trasladar la supervisión a empresas estadounidenses no garantiza la protección de la privacidad y puede exponer los datos a las leyes de vigilancia de EE. UU., convirtiendo a los usuarios en "materia prima" en un conflicto digital geopolítico.
El general Khaled El-Shazly, asistente del Ministro del Interior egipcio y exdirector de investigaciones de Sohag, argumentó que el uso de algoritmos para promover agendas políticas específicas representa una nueva forma de discriminación digital y colonialismo algorítmico. Destacó que el verdadero peligro radica en silenciar la conciencia en lugar de las voces, un proceso que es invisible y difícil de responsabilizar.
El-Shazly concluyó que lo que está ocurriendo con TikTok va más allá de un simple acuerdo comercial; es un nuevo capítulo en la lucha por el control de la conciencia global, donde las plataformas digitales se han convertido en campos de batalla y los algoritmos actúan como "soldados invisibles" en este conflicto.
