La Casa Blanca está trabajando en un plan alternativo para los aranceles impuestos por el presidente Donald Trump a las exportaciones de varios países hacia Estados Unidos, según informó el sábado la agencia Bloomberg. Este esfuerzo se realiza en anticipación a una posible decisión judicial que podría restringir las facultades de la administración en esta área.
El desarrollo ocurre antes de que la Corte Suprema de Estados Unidos emita un fallo sobre la legalidad de estos aranceles, que se basan en la Ley de Poderes Económicos de Emergencia de 1977. Los jueces han estado considerando si esta ley es un fundamento válido para la imposición de aranceles.
El caso ha suscitado un intenso debate en los círculos económicos y legales, ya que algunos analistas creen que una decisión adversa podría llevar a una revisión de la política comercial estadounidense. Otros argumentan que la continuación de los aranceles es esencial para proteger a las industrias locales.
Por lo tanto, la Casa Blanca enfrenta el desafío de prepararse para un posible escenario legal que podría limitar el uso de aranceles, al mismo tiempo que busca alternativas para mantener la presión comercial sobre los países afectados.