La inteligencia artificial y el desempleo: Cambios en el panorama laboral estadounidense hacia 2026
December 21, 2025318 VistasTiempo de lectura: 4 minutos

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La preocupación por la seguridad laboral ha dejado de ser exclusiva de los trabajadores menos cualificados y ha comenzado a afectar a los empleados de oficina en Estados Unidos. A medida que se aproxima 2026, el mercado laboral estadounidense está experimentando cambios significativos impulsados por la inteligencia artificial y una desaceleración en el crecimiento económico.
Un extenso informe del Wall Street Journal destaca un creciente estado de incertidumbre entre los trabajadores de cuello blanco, provocado por la disminución en la contratación, un aumento en los despidos y la creciente dependencia de las empresas en herramientas de inteligencia artificial, que se consideran más eficientes y menos costosas que el trabajo humano.
Desempleo en aumento
A pesar de que las cifras del mercado laboral parecen tranquilizadoras en la superficie, las tendencias subyacentes son preocupantes. Según el Departamento de Trabajo de EE. UU., la tasa de desempleo entre los graduados universitarios (de 25 años o más) ha aumentado al 2.9%, en comparación con el 2.5% del año anterior. Aunque el aumento es modesto, tiene implicaciones económicas significativas.
Este incremento coincide con una notable reducción de empleos en sectores clave como la tecnología y las finanzas durante octubre y noviembre, lo que ha alimentado la percepción de que los empleos de oficina ya no son tan seguros como antes.
Un cambio en la percepción de la clase educada
Una encuesta del Banco de la Reserva Federal de Nueva York, citada por el periódico, revela que la expectativa de pérdida de empleo en el próximo año entre graduados universitarios ha aumentado al 15%, frente al 11% de hace tres años. Este cambio sugiere que un grupo que históricamente ha disfrutado de estabilidad laboral ahora se siente más ansioso que aquellos con menos educación, indicando un cambio en la naturaleza de los riesgos laborales.
Un mercado laboral más competitivo
La preocupación no solo se centra en los despidos, sino también en la disminución de las oportunidades de reempleo. La confianza de los trabajadores educados en su capacidad para encontrar un nuevo empleo en tres meses ha caído del 60% al 47% en solo tres años.
Datos de la plataforma “Indeed” respaldan esta tendencia, mostrando que los anuncios de empleos en desarrollo de software han caído al 68% de los niveles previos a la pandemia, mientras que los empleos en marketing han disminuido al 81%. El sector de la salud ha mostrado cierta resistencia, dado que muchos de sus puestos son difíciles de reemplazar por inteligencia artificial.
Presiones económicas y laborales
Estas preocupaciones laborales se suman a un clima económico general marcado por el pesimismo. El índice de confianza del consumidor de la Universidad de Michigan se encuentra cerca de sus niveles más bajos históricos, afectado por la inflación persistente y el aumento de los costos de vivienda, atención médica y servicios básicos.
El Wall Street Journal señala que los empleados de cuello blanco, que solían ser considerados un refugio ante fluctuaciones económicas, ahora sienten que son parte de una ola de inestabilidad más amplia. Jay Berger, economista jefe del Instituto “Burning Glass”, considera que estas preocupaciones son comprensibles dado el contexto actual, advirtiendo que aquellos que pierdan su empleo podrían enfrentar una búsqueda más prolongada y difícil de lo habitual.
El sector público también se ve afectado
La transformación laboral no se limita al sector privado. Datos gubernamentales indican que el empleo federal disminuyó en aproximadamente 6,000 puestos en noviembre, tras una pérdida significativa de 162,000 empleos en octubre, resultado de programas de jubilación voluntaria. Esto ha erosionado la reputación del sector gubernamental como un refugio laboral seguro, en un momento en que el estado está reestructurando y ajustando su gasto.
Una nueva era laboral
Aunque los graduados universitarios aún disfrutan de salarios relativamente altos, el Wall Street Journal concluye que el mercado laboral estadounidense está entrando en una fase más rigurosa y competitiva. Después de años de alta demanda de habilidades de oficina, el desafío actual no es solo mejorar las condiciones laborales o acelerar el ascenso profesional, sino mantener el empleo en una economía que está reordenando sus prioridades bajo la presión de la inteligencia artificial, la inflación y cambios estructurales profundos.
Un extenso informe del Wall Street Journal destaca un creciente estado de incertidumbre entre los trabajadores de cuello blanco, provocado por la disminución en la contratación, un aumento en los despidos y la creciente dependencia de las empresas en herramientas de inteligencia artificial, que se consideran más eficientes y menos costosas que el trabajo humano.
Desempleo en aumento
A pesar de que las cifras del mercado laboral parecen tranquilizadoras en la superficie, las tendencias subyacentes son preocupantes. Según el Departamento de Trabajo de EE. UU., la tasa de desempleo entre los graduados universitarios (de 25 años o más) ha aumentado al 2.9%, en comparación con el 2.5% del año anterior. Aunque el aumento es modesto, tiene implicaciones económicas significativas.
Este incremento coincide con una notable reducción de empleos en sectores clave como la tecnología y las finanzas durante octubre y noviembre, lo que ha alimentado la percepción de que los empleos de oficina ya no son tan seguros como antes.
Un cambio en la percepción de la clase educada
Una encuesta del Banco de la Reserva Federal de Nueva York, citada por el periódico, revela que la expectativa de pérdida de empleo en el próximo año entre graduados universitarios ha aumentado al 15%, frente al 11% de hace tres años. Este cambio sugiere que un grupo que históricamente ha disfrutado de estabilidad laboral ahora se siente más ansioso que aquellos con menos educación, indicando un cambio en la naturaleza de los riesgos laborales.
Un mercado laboral más competitivo
La preocupación no solo se centra en los despidos, sino también en la disminución de las oportunidades de reempleo. La confianza de los trabajadores educados en su capacidad para encontrar un nuevo empleo en tres meses ha caído del 60% al 47% en solo tres años.
Datos de la plataforma “Indeed” respaldan esta tendencia, mostrando que los anuncios de empleos en desarrollo de software han caído al 68% de los niveles previos a la pandemia, mientras que los empleos en marketing han disminuido al 81%. El sector de la salud ha mostrado cierta resistencia, dado que muchos de sus puestos son difíciles de reemplazar por inteligencia artificial.
Presiones económicas y laborales
Estas preocupaciones laborales se suman a un clima económico general marcado por el pesimismo. El índice de confianza del consumidor de la Universidad de Michigan se encuentra cerca de sus niveles más bajos históricos, afectado por la inflación persistente y el aumento de los costos de vivienda, atención médica y servicios básicos.
El Wall Street Journal señala que los empleados de cuello blanco, que solían ser considerados un refugio ante fluctuaciones económicas, ahora sienten que son parte de una ola de inestabilidad más amplia. Jay Berger, economista jefe del Instituto “Burning Glass”, considera que estas preocupaciones son comprensibles dado el contexto actual, advirtiendo que aquellos que pierdan su empleo podrían enfrentar una búsqueda más prolongada y difícil de lo habitual.
El sector público también se ve afectado
La transformación laboral no se limita al sector privado. Datos gubernamentales indican que el empleo federal disminuyó en aproximadamente 6,000 puestos en noviembre, tras una pérdida significativa de 162,000 empleos en octubre, resultado de programas de jubilación voluntaria. Esto ha erosionado la reputación del sector gubernamental como un refugio laboral seguro, en un momento en que el estado está reestructurando y ajustando su gasto.
Una nueva era laboral
Aunque los graduados universitarios aún disfrutan de salarios relativamente altos, el Wall Street Journal concluye que el mercado laboral estadounidense está entrando en una fase más rigurosa y competitiva. Después de años de alta demanda de habilidades de oficina, el desafío actual no es solo mejorar las condiciones laborales o acelerar el ascenso profesional, sino mantener el empleo en una economía que está reordenando sus prioridades bajo la presión de la inteligencia artificial, la inflación y cambios estructurales profundos.
