La inteligencia de la Guardia Revolucionaria iraní afirmó el viernes que lo que denomina "el enemigo" ha modificado su enfoque, pasando de ataques militares directos a intentar desestabilizar la seguridad interna mediante la incitación a disturbios y la organización de protestas en el país.
La Guardia Revolucionaria añadió que actores hostiles están llevando a cabo un programa coordinado bajo la dirección de agencias de inteligencia extranjeras, activando grupos terroristas dentro de Irán con el fin de ampliar el alcance de los disturbios.
Según la inteligencia, la intervención del expresidente estadounidense Donald Trump, junto con funcionarios israelíes y grupos que califica como terroristas, ha instaurado un "nuevo patrón" en las recientes manifestaciones, sugiriendo que esto forma parte de un plan más amplio para desestabilizar el país.