Grecia Considera Prohibición de Redes Sociales para Menores de 15 Años

Grecia está a punto de implementar una medida sin precedentes para la protección de los menores en línea. Un alto funcionario del gobierno informó a Reuters el martes 3 de febrero de 2026 que el país "está muy cerca" de anunciar la prohibición del uso de redes sociales para aquellos menores de 15 años.
Esta iniciativa se enmarca dentro de un creciente movimiento en Europa para fortalecer la supervisión de las plataformas digitales, especialmente debido a las preocupaciones sobre el impacto psicológico y conductual que estas tienen en niños y adolescentes.
En paralelo, España ha declarado su intención de establecer una prohibición similar para menores de 16 años, lo que indica un endurecimiento en la regulación de las grandes empresas tecnológicas.
Además, Madrid ha propuesto un nuevo proyecto de ley que responsabiliza a los directores ejecutivos de las plataformas de redes sociales por cualquier contenido que incluya discursos de odio publicado en sus sitios.
A nivel europeo, la Ley de Servicios Digitales de la Unión Europea, que comenzará a aplicarse plenamente a principios de 2024, impondrá estrictas obligaciones a las empresas de redes sociales para supervisar y eliminar contenido que infrinja las normas.
Sin embargo, esta legislación ha suscitado un amplio debate, ya que algunos la ven como una medida necesaria para regular el espacio digital, mientras que otros advierten que podría convertirse en una herramienta de vigilancia que amenace la libertad de expresión.
Este debate ha cobrado relevancia recientemente debido a la rápida difusión de contenido generado por inteligencia artificial, especialmente tras la controversia en torno al chatbot "Grok" de Elon Musk, que ha sido acusado de generar imágenes sexuales sin el consentimiento de las personas involucradas, incluidos menores.
Estos acontecimientos reflejan un cambio significativo en la percepción de los gobiernos europeos sobre las redes sociales, que están siendo consideradas no solo como plataformas de entretenimiento y comunicación, sino como entidades influyentes que requieren una legislación estricta para proteger a los niños y a la sociedad. La pregunta que persiste es:
¿Lograrán estas leyes equilibrar la protección y la libertad?
