Marruecos Aspira a Ser Anfitrión del Mundial de Clubes 2029
January 3, 2026343 VistasTiempo de lectura: 2 minutos

Tamaño de fuente
16
Con la introducción de la nueva versión ampliada de la Copa del Mundo de Clubes, el torneo ha evolucionado de ser un evento ocasional en el calendario de la FIFA a un proyecto de inversión y desarrollo a largo plazo. La edición de 2025, celebrada en Estados Unidos y ganada por Chelsea, marcó un cambio significativo en la organización y en la proyección global del evento.
Marruecos en el centro de atención
El creciente interés en que Marruecos sea el anfitrión de la edición de 2029 no es casual. Las continuas conversaciones entre la Federación Marroquí de Fútbol y la FIFA evidencian una clara ambición de Marruecos por pasar de ser un socio a convertirse en el principal anfitrión de grandes torneos.
Confianza acumulada, no suerte
Las posibilidades de que Marruecos sea elegido como sede se ven reforzadas por su historial organizativo reciente. Su preparación para la Copa del Mundo 2030, en colaboración con España y Portugal, junto con los elogios recibidos por la organización de la Copa Africana de Naciones, han consolidado la reputación del país como un lugar capaz de llevar a cabo eventos futbolísticos complejos con altos estándares.
La FIFA y su silencio estratégico
Hasta el momento, la FIFA no ha revelado el nombre del país anfitrión para la edición de 2029. Esta espera puede estar relacionada con consideraciones que van más allá de la geografía, incluyendo la infraestructura, el retorno comercial y las dinámicas político-deportivas que influyen en las decisiones de la FIFA.
Características competitivas en el torneo
A nivel de clubes, la próxima edición del torneo ya está tomando forma con la clasificación de equipos destacados de diversas regiones, desde Europa hasta Asia, África y América Latina. Esta diversidad incrementa el nivel competitivo del torneo, haciendo que la organización sea un factor crucial para el éxito del evento.
Más allá de la sede: un mensaje sobre el fútbol global
Si Marruecos es confirmado como anfitrión, no solo se tratará de un logro deportivo, sino que enviará un mensaje claro sobre el desplazamiento del centro de gravedad del fútbol hacia el sur y la capacidad de los países árabes para desempeñar roles importantes en el desarrollo del fútbol mundial, más allá de ser meros espectadores o patrocinadores.
