La ciudad de Bani Walid, ubicada en el oeste de Libia, fue el escenario el viernes de las ceremonias fúnebres de Saif al-Islam Gaddafi, hijo del fallecido líder libio Muammar Gaddafi. Miles de personas asistieron a este evento, que estuvo caracterizado por una notable afluencia de público y estrictas medidas de seguridad.
De acuerdo con testimonios locales y reportes de medios, los asistentes se reunieron en esta ciudad, conocida como un bastión de la tribu Warfalla y de los seguidores del antiguo régimen. Antes de las ceremonias, se llevaron a cabo manifestaciones masivas donde los participantes ondearon la bandera verde de Libia y exhibieron fotografías de Saif al-Islam.
El funeral tuvo lugar después de la oración del viernes, en un ambiente marcado por una fuerte presencia de seguridad en los alrededores de la ciudad, en medio de un contexto de tensión política en Libia, especialmente en las regiones que aún muestran lealtad al antiguo régimen.
Este evento se produce en un momento en que Libia enfrenta una persistente división política y de seguridad, convirtiendo la ceremonia en un punto de interés tanto a nivel nacional como internacional.