La activista política y feminista iraquí Amira Al-Jaber ha oficializado su candidatura para la presidencia de Irak, convirtiéndose en la primera persona en postularse en el actual periodo electoral.
Al-Jaber indicó que su solicitud fue presentada a través de los canales oficiales del Consejo de Representantes de Irak, cumpliendo con todos los requisitos legales y constitucionales necesarios.
Un mensaje al parlamento: la presidencia debe ser relevante
En declaraciones a medios locales, Al-Jaber instó a los miembros del Consejo de Representantes a elegir un presidente que reconozca el valor y la soberanía de Irak, y que pueda revitalizar el verdadero papel de la presidencia, que, según ella, ha disminuido en los últimos años.
Destacó que la próxima etapa requiere un líder con independencia y visión, alejado de intereses limitados.
Anuncio de candidatura a través de plataformas digitales
Al-Jaber optó por un enfoque moderno para anunciar su candidatura, publicando su mensaje oficial en redes sociales y enviándolo por correo electrónico al Consejo de Representantes, lo que facilitó una amplia interacción con el público y los círculos políticos.
Trayectoria política y activismo por los derechos de las mujeres
Amira Al-Jaber es miembro del consejo asesor femenino en Bagdad y ha estado comprometida durante años con el empoderamiento de la mujer y la promoción de su participación política, lo que añade un significado especial a su candidatura en un país que no ha tenido representación femenina en la presidencia hasta ahora.
Contexto político complejo
Este anuncio se produce tras la apertura oficial del periodo de postulaciones por parte del presidente del Consejo de Representantes, Haibat Al-Halbousi, en un entorno político marcado por la sensibilidad y delicados equilibrios.
Desde 2003, Irak ha implementado un sistema de cuotas políticas que asigna la presidencia del gobierno a los chiítas, la presidencia de la república a los kurdos y la presidencia del parlamento a los sunitas, distribuyendo otros altos cargos entre las diferentes comunidades.
Mecanismo constitucional para la elección presidencial
La constitución iraquí establece en los artículos 68 y 70 que la elección del presidente se realiza mediante una mayoría de dos tercios del Consejo de Representantes. Si esto no es posible, se opta por una mayoría simple, lo que resalta la importancia del consenso político en esta fase.
Un paso que promueve el debate
La candidatura de Al-Jaber no solo representa un avance político, sino que también abre un debate más amplio sobre el papel de la mujer en la política, la naturaleza del cargo presidencial y la posibilidad de desafiar patrones tradicionales en el sistema político iraquí, en un momento en que la sociedad anticipa las características de la próxima etapa.